Cómo nació
Cómo nació Mate Pura Vida.
En 2017, Jordy Alfaro era un estudiante de Guápiles que quería ingresar al Tecnológico de Costa Rica. Para prepararse, tomó un curso de admisión en San José que costaba ₡89.000, más los viáticos diarios de transporte de aproximadamente ₡10.000 por día. Un costo que para su familia representó un esfuerzo importante.
El curso no fue lo que esperaba. Por ese precio, la calidad no se sentía proporcional a lo que su familia estaba invirtiendo. Pero la experiencia le dejó una pregunta que no se le fue de la cabeza: si hay cursos caros que no son de tanta calidad, ¿por qué no ofrecer un curso de calidad a un precio que cualquier estudiante pueda pagar?
Jordy ingresó al TEC en 2018 a la carrera de Enseñanza de la Matemática con Entornos Tecnológicos. Durante sus años de estudio, esa pregunta siguió ahí. Y agregó una segunda: ¿por qué un estudiante de Guanacaste, de Limón o de cualquier zona alejada tiene que viajar a San José para prepararse? ¿Por qué no puede tener las mismas oportunidades que alguien que vive en el Valle Central?
En enero de 2021, en medio de la pandemia, nació Mate Pura Vida. Virtual desde el primer día, no por moda, sino por convicción: para que un estudiante en Siquirres, en Nicoya, en San Vito de Coto Brus o en cualquier rincón del país pueda recibir la misma preparación que alguien en San José. Sin viáticos. Sin desplazamientos. Solo con una conexión a internet.
El nombre refleja esa esencia: MATE por la matemática que enseñamos, y PURA VIDA por nuestra identidad costarricense. Y el precio siempre ha sido parte de la misión: nuestros cursos cuestan una fracción de lo que cobran otros cursos de preparación en el país.